- Mejoras en productividad y gestión de procesos son solo algunas de las ventajas de la digitalización de un área que avanza a paso firme hacia la Cuarta Revolución Industrial
Producto de la pandemia, el trabajo a distancia en la minería creció un 80%, pasando de un 10% antes del Covid-19 a un 90% en la actualidad, de acuerdo a un estudio de Accenture, que consultó a ejecutivos C-Level de la industria en diferentes países, incluido Chile, concluyendo además que, aunque antes de la pandemia ya había robots, sistemas expertos y camiones autónomos transportando el mineral, la emergencia sanitaria impulsó a las empresas a llevar la transformación digital más allá, ideando nuevas formas de ganar eficiencia con menos trabajadores en terreno.
Un ejemplo de ello es el impulso de los centros de operaciones remotas, que permiten supervisar cada vez más funciones a distancia. Y es que las tecnologías de la cuarta revolución están generando amplios beneficios a las industrias, y el sector minero ya avanza desde una minería extractiva hacia una inteligente y verde, que no solo exporta minerales, sino también «servicios, inteligencia, cuidado del medio ambiente y relaciones justas y cercanas con las comunidades», analiza Arturo Alba, académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI).
En la misma línea, el director ejecutivo de Expande de Fundación Chile, Enrique Molina, añade que las tecnologías 4.0 han aportado a forjar una industria más productiva y competitiva en ámbitos como la seguridad de los trabajadores, la gestión de activos para garantizar la continuidad operacional y la optimización de procesos a través de la reducción del impacto de su variabilidad.
En general, se visualiza un abordaje «muy integral en toda la cadena de valor del negocio minero», acota Alba, avanzando progresivamente en pilotos de automatización, robotización y el fortalecimiento de la gestión integrada remota.
Ahora bien, avanzar hacia una minería innovadora depende, en gran medida, de la calidad y cantidad del capital humano disponible, lo que genera un desafío para la industria, pues «las verdaderas barreras para la adopción de nuevas tecnologías para una minería inteligente radican en los patrones estructurales más profundos de la mentalidad y de la cultura organizacional que es necesario cambiar», opina el académico.
Para ello, la capacitación constante es clave. Según Molina, se está avanzando de forma acelerada, por ejemplo, en el uso de «tecnologías como la realidad virtual para todo lo que se relaciona a la gestión del conocimiento, a través de capacitaciones, inducciones y procedimientos de trabajo’».
Información valiosa
Los procesos y las nuevas tecnologías disponibles aportan una gran cantidad de datos que pueden ser aprovechados en las operaciones para la toma de decisiones y para gestionar diferentes actividades al interior de las compañías. En ese sentido, Delia Lazarte, Tribe Leader Productos de Entel Corporaciones, dice que la importancia recae en la capacidad de administrar, entender y analizar estos datos, y así generar información valiosa para las empresas.
Para ello, existen tecnologías capaces de sacar el mayor partido a estos datos, continúa la ejecutiva, como por ejemplo las herramientas de almacenamiento de datos «o nubes, tecnologías de análisis de datos (Machine Learning) u otros accesorios que logran interpretar comportamientos y aprenden ciertos comportamientos».


